Al regreso de cada cita, el comercial dicta su informe desde el teléfono, o pega sus notas. La plataforma lo organiza según el método Accélérateurs de Vente™ (retos, problemas, restricciones, motivaciones) y la IA señala lo que falta: los temas por profundizar, las preguntas por plantear, los decisores aún no reunidos.
Dictado desde el teléfono al regreso de la cita, analizado por la IA: el comercial sabe exactamente qué le falta a su descubrimiento.
El comercial construye su solución: los problemas que trata, los valores añadidos que pone en valor. La IA la confronta con el descubrimiento y con los competidores presentes, problema por problema. El comercial ajusta, o asume con conocimiento de causa.
Para cada problema del cliente, la pantalla muestra lo que su solución cubre, lo que cubre a medias y lo que ha dejado de lado.
Sobre este material validado, la IA redacta la propuesta en unos minutos y la publica como minisitio con sus colores, mucho más potente que un PDF. También genera su soporte de presentación, listo para proyectar.
El soporte de presentación, generado a partir de la propuesta: ocho diapositivas para proyectar en la cita, exportables a PowerPoint.
Enviada la propuesta, su comercial lo ve todo: quién la abre, qué secciones, el precio consultado. La IA responde a las preguntas del cliente y le sopla al comercial cuándo dar seguimiento y con qué mensaje. Hasta la firma.
El seguimiento de lectura en tiempo real: lo que su cliente ha leído de verdad, sección por sección, precio incluido.
Un negocio bien preparado merece salir; un descubrimiento con agujeros merece una cita más. Esa criba nadie tiene tiempo de hacerla en los negocios medianos. CoachClosing Sales lo hace de forma sistemática: indicadores de completitud, veredictos de la IA, puntos de vigilancia.
El manager ya no audita expedientes: arbitra sobre hechos, en unos minutos. Y cada comercial conserva su libertad: por debajo de un umbral personalizado, envía de forma autónoma; por encima, nada sale sin la luz verde del manager.